domingo, 16 de septiembre de 2007

Viajes inolvidables I: Merida, diciembre 2000 (parte 1)

quiero comenzar con este post, una serie de relatos acerca de varios viajes que he realizado a lo largo de mi vida y que han dejado huella en mi, tanto asi que los recuerdo con cierta nostalgia, el porque de recordarlos asi viene dado por el hecho de que en esa epoca, contaba con todo el tiempo del mundo para hacer las cosas pero el aspecto monetario era casi que nulo, y ahora que han pasado muchos años y muchas cosas, la proporcion es inversa porque si bien cuento con suficiente capital para digamos no pasar roncha y darme unas vacaciones comodas, lo que menos tengo ahora es tiempo para realizar dichas travesias.

pues bien, la historia de este viaje comienza en agosto de 2000, en ese entonces tenia un grupo de amigos producto de la vida desenfrenada que llevaba en esa epoca (ironicamente tengo años sin ver a la gran mayoria de ellos) que entre otros intereses en comun (aparte de la caña y las jodederas grupales) teniamos una pasion por el excursionismo que cada cierto tiempo exponiamos entre nosotros.
ninguno de nosotros habia partipado en grandes excursiones, pero si teniamos la meta de algun dia realizar una que nos llevata lejos de la civilizacion por un buen tiempo. fue asi que entre nosotros se fue fraguando una excursion a merida, guiados por la experiencia del tio de Chucho (uno del clan) quien hasta nos confecciono un mapa por el cual segun el debiamos seguir.
asi pues fijamos diciembre de ese año como fecha de la excursion, y comenzamos a elaborar toda clase de planes aparte de ir recopilando cuanto equipo nos pareciera necesario.
todo iba muy bien hasta que comenzaron las deserciones. tal cual como piezas de domino cuando estan una detras de la otra, los "arrugues" fueron sucediendose uno por uno y con ellos tal cual epidemia, comenzaron a unirse como en una plaga los demas. excusas? por montones, desde funerales inesperados, permisos parentales denegados, miedo al frio, etc; hicieron que la excursion pendiera de un hilo cada vez mas delgado, hasta el punto de quedarme solo frente a la disyuntiva de si ir o no. en gran parte por la rabia de haber comenzado a planear las cosas y ver como se desvanecian, en parte tambien porque nunca he sido morocho-gemelo de nadie, pero en gran parte porque si queria ir, me arriesgue a ir solo, ya que mi deseo de viajar no iba a ser cortado solamente porque a los demas le parecion mala idea ir.
asi pues, comence a hacer los proparativos para el viaje pero yo solo. en mi casa aun creian que iba a ir con el grupo completo, asi que no hubo ningun tipo de preguntas acerca del viaje que pudieran enturbiarlo. las voces opositoras vinieron de mis embarcadores amigos, quienes me lazaron epitetos de loco para arriba, y se preguntaron el porque de loco iba a lanzarme en un viaje peligroso sin ninguna compañia. asi pues, pese a la oposicion de ellos (la verdad despues del embarque su opinion se devaluo hasta ser completamente irrelevante) y despues de recopilar todas las latas de atun y jurel que pude encontrar en ese entonces, pedir prestados todos los equipos que ya habiamos agrupado para el frustrado viaje en grupo y haber repasado una y otra vez el bendito mapa que nos habia dado el tio de Chucho, que ya me dije a mi mismo que el viaje iba, asi muriera en el intento.
como el cuento es muy largo, para mañana sera la segunda parte, donde al llegar me enfrento con una horda de gochos canibales mutantes, y al final soy rescatado por un comando especial de amazonas que solo visten bikinis (mi imaginacion porno-erotica de nuevo haciendo estragos, jejejeje).
cambio y fuera, mañana terminare este cuento...

0 comentarios:

Publicar un comentario

T Facebook Favorites More

 
Powered by Blogger