lunes, 17 de agosto de 2009

13 Ghosts II

en que punto comenzamos a extrañar a alguien? cuando no notamos su presencia? cuando esa prescencia nos hace falta? o cuando se juntan ambos factores creando lo que para algunos pudiera ser un simple estado animico pasajero mas, mientras que para otros pudiera ser una hecatombe?

he aprendido, a duras penas y de las mas dificiles formas, que estar con alguien no quiere decir necesariamente que tengamos que saber de esa persona 24 horas los 7 dias de la semana, eso solo puede provocar hastio y ganas de salir corriendo sin ver atras.
pero en mi nuevo modo de ver las cosas (o al menos el que trato vehementemente de cumplir) la prescencia es solo el ornamento de aquella persona que extraño, puesto que aun sonando sin sentido alguno, no esta presente pero tampoco nunca se va.
nunca antes habia visto muchas cosas tan claramente como ahora y la verdad es que me agrada ver en que me estoy convirtiendo.
solo espero que la sobrevalorada pero necesaria presencia fisica se materialize pronto.
cambio y fuera, seguire jugando con mi sobrina...

2 comentarios:

brillante dijo...

estar 24 horas con alguien es garantia de un amor que se ahoga!!

Mario dijo...

Completamente de acuerdo.

La distancia hace el olvido, el roce crea el hastio.

Saludos!

Publicar un comentario

T Facebook Favorites More

 
Powered by Blogger