lunes, 5 de abril de 2010

Regreso a la nada del todo...

hoy lunes el ya habitual regreso al trabajo se torno en un amargo pesar despues de haber pasado una semana (en algunos casos hasta mas) sin actividades y dedicados a los mas diversos placeres mundanos que el bolsillo y la disposicion de cada quien se permitio.

para todos fue una sorpresa que declararan toda la semana santa feriada y no solo dos dias como hasta ahora habia sido. las razones para que el gobierno emitiera tal decreto pudieran especularse desde muchos angulos, pero no cabe ninguna duda que mas en broma que en serio, chavez gano muchos puntos cuando anuncio la medida.
para mi no significo gran cambio, puesto que aparte de cumplir mi rutial habitual de todas las semanas santas (negarme a salir a playas y sitios atestados de temporadistas furibundos de emociones baratas) tuve que trabajar arduamente lunes y martes en un proyecto que se debia entregar el martes feriado o no feriado. claro, dicho trabajo lo hice en casa, en boxers, sin bañarme ni afeitarme y almorzando galletas club social con 7up, pero trabajo es trabajo e igual hubo stress aun en condiciones tan comodas como las que estaba.
lo que si me sorprendio hoy lunes fue leer una retalia de declaraciones en blogs, mensajes de texto, facebook, twitter y hasta en persona; donde de algun modo trataban de hacernos sentir culpables de estar de ala caida al regresar a trabajar, exaltando las labores del trabajo como si de algo sumamente vital se tratara y desvirtuando todo placer que el descanso da y que es normal que añoremos al terminarse. lejos de motivar, dichos mensajes no hacen otra cosa que ocultar el comun deseo de seguir descansando en una pantalla de supuesta eficiencia, y aunque tengan toda la razon en el fondo, su mensaje queda tan vacio de solo oirlo o leerlo.
y es que en el fondo quejarse por volver a la rutina es tan natural que si no lo hacemos es como dar la razon a quienes intentan desvirtuar dicho descanso. no digo que todo tiene que ser una de relax y confort, pero al menos por un par de horas en la mañana, quejarnos del regreso a la rutina nos resulta una especie de terapia cuyo fin no es sino ayudarnos a asumir que volvimos. si no quieres quejarte y realmente te alegra regresar a trabajar, perfecto, pero no te quejes de quienes por un ratico, nos quejamos para pasar el raton en paz.
cambio y fuera...

1 comentarios:

Anónimo dijo...

"sitios atestados de temporadistas furibundos de emociones baratas"

sueño con robarte esa frase...

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