domingo, 10 de abril de 2011

"Hola, quiero conocerte, no cojerte..."

Durante miles de años, hombres y mujeres nos hemos tratado de una manera específica cuando se trata de conocernos. Esta por supuesto ha ido cambiando con el paso del tiempo y muy seguramente seguirá cambiando a medida que este pase.
Por diversas razones, las mujeres tienden a ser más pragmáticas a la hora de que alguien se les presente en sus vidas, ya que fuese por experiencias anteriores propias o ajenas, o por esa desconfianza que nos hemos ganado los hombres a lo largo de los siglos. En la mayoría de los casos ellas suelen estar a la defensiva hasta que por x o y razón damos muestras de las intenciones que tenemos (al menos las iniciales) y de allí en adelante actúan.
No digo que eso sea bueno o malo, simplemente que es así. Y lo menciono porque últimamente he conocido mujeres con las cuales no tengo otra intención más que de trabajar con ellas o de ser su amigo (las malas intenciones y el ataque no lo desperdicio allí, lo dejo para otras) y están se muestran recelosas de que eso sea así.
Tampoco mi intención es evangelizar o tratar de cambiar algo que es casi imposible de cambiar, pero si me doy cuenta que es otra muestra más de lo extrañas que pueden ser algunas cosas que vemos ya como cotidianas o normales.

0 comentarios:

Publicar un comentario

T Facebook Favorites More

 
Powered by Blogger