martes, 31 de mayo de 2011

Los momentos "what if...?"

Existe en los comics una especie de subgénero denominado “What if...?” o traducido “¿qué pasaría si…?”, el cual según propias palabras de quienes hacen comics, exploran caminos no tomados por los personajes en cuestión. Así hemos visto cosas como un Spiderman unido a los 4 Fantásticos, una historia de Star Wars donde Luke erra el tiro en la estrella de la muerte o un Superman que nació en la URSS y no en Estados Unidos.
Llevado ese concepto a la vida real, no creo ser el único que se encuentre ante estas preguntas en momentos claves de su misma vida, preguntándose seriamente que hubiese sido de las vidas de cada uno si hubiésemos tomado caminos diferentes a los que tomamos, a veces con un dejo de arrepentimiento, a veces estando seguros de que hicimos lo correcto, pero en todas con la curiosidad que merece preguntarse eso.
Casi nunca tenemos noción de la importancia de lo que decidimos sino cuando tenemos este tipo de momentos reflexivos, creo que el peso de las decisiones que tomamos solo cobra fuerza una vez que estas han tomado vida propia y literalmente nos cambian para bien o para mal.
¿Qué hubiese pasado si me hubiese ido a estudiar a Mérida como me lo plantee en el 98? ¿Qué hubiese sucedido si en vez de eso me hubiese ido a estudiar historia como seriamente pensé hacerlo en el 2000? ¿En qué me hubiese convertido si hubiese continuado mi relación con Ambar “la innombrable”? ¿Qué tan bien o mal estaría si hubiese aceptado la propuesta de irme a España que me hizo una amiga a principios de la década pasada? ¿Cómo hubiese sido mi vida de no haber conocido a Arelis y haber pasado por una relación tan tormentosa como la que tuve con ella? ¿Hubiese sido mejor haber tomado aquel trabajo en un ministerio que rechace no tanto por política sino por lo extremadamente cansón y repetitivo que se veía? ¿Tendría aun mi Nokia si no hubiese tomado esa camioneta esa noche? ¿Qué sería de mi vida sin mi hija Jely?
Preguntas como esas y mas siempre salen de vez en cuando y siempre saldrán, solo que cada vez importan menos y solo las hago como ejercicio mental, concentrándome más en el presente y futuro que en un pasado hipotético que por alguna razón, para bien o para mal, simplemente no sucedió.

lunes, 30 de mayo de 2011

Como choqué con la madurez corporal y descubrí que no soy Benjamin Button, en 3 simples lecciones

Una de las cosas más espantosas de descubrir que estamos poniéndonos viejos es revelar que ese aire de inmortalidad del que tanto abusamos cuando atravesamos la década de los 20 era solo una resistencia al uso y al abuso de nuestro propio organismo, el cual nos comienza a pasar factura una vez que cruzamos el umbral de los 30.
Digo esto porque aunque hoy en día a mis 34 años puedo hacer muchas de las cosas que calificarían como uso y abuso, ya no las puedo hacer ni con la frecuencia de antaño y mucho menos con la intensidad de la década antes mencionada.
Así, antes podía perfectamente irme a rumbear toda la noche y estar en la universidad o el trabajo tan fresco como una lechuga a la mañana siguiente (en la época de apogeo de los raves me iba a rumbear toda la noche y llegaba a la universidad a beberme 3 nescafe de un sopetón) hoy en día hacer algo así es casi inaudito, habiéndolo hecho por última vez hace como 3 años atrás y recordando ese día como uno de los más largos, fastidiosos y pesados de mi vida laboral.
Otra cosa son las comidas. Recuerdo perfectamente los atracones que me daba cuando llegaba a casa de madrugada luego de rumbear, o sino aquellas orgias de comida chatarra que sin piedad engullía luego de salir de un concierto, local, fiesta o fandango. Recuerdo que era casi una tradición prepararme un suculento bistec a golpe de 3 o 4 am al llegar y llenarlo con toda clase de salsas y demás. Ahora basta y sobra con que me coma una triste chuleta a las 8pm para que los gases y la pesadez me hagan arrepentirme seriamente y busque un alka seltzer con urgencia.
Lo que sí ha cambiado para bien ha sido mi capacidad para aguantar el alcohol, aunque con ciertas condiciones. Antes podía embriagarme muy fácil con algunas cervezas así hubiese comido un banquete o solo tuviese una galleta en el estomago; y fue así que comenzaron algunas de mis borracheras mas épicas. Hoy en día, si estoy bien comido puedo beber y no rascarme sin ningún problema, la cosa esta en que si no como puedo emborracharme muy rápido y esa ha sido la razón de dos peas bien penosas entre el año pasado y este.
Sé que estos cambios son solo el principio de muchos que me vienen por esa razón, está en mi el que dichos cambios no me afecten tanto mentalmente como pareciera ser que lo hacen, incluso más que físicamente.

jueves, 26 de mayo de 2011

El espacio que falta y sobra (reflexión solitaria)

El reloj corre, el tiempo avanza, mensajes vienen y van, correos vienen y van, la vida pasa y sin embargo siento que hay algo que me falta, ¿será que te extraño?
¿Qué extrañamos de alguien cuando está ausente? ¿Lo que nos produce su compañía? ¿Lo que nos convertimos cuando estamos con esa persona? ¿O simplemente todo eso aunado a que queremos estar con esa persona el mayor tiempo posible y se nos hace muy difícil caer en cuenta que está lejos física, mental o espiritualmente?
Extrañamos a alguien cuando se va, cuando está lejos, pero también cuando está más cerca que nunca de nosotros y sin embargo no existe ese mismo vinculo de cercanía que siempre sentimos que hay, cuando el mundo de esa otra persona simplemente pareciera que girara en diferente orbita a la de nosotros o cuando simplemente vemos que esa conexión que tan bien nos hacía sentir está disminuyendo o simplemente jamás existió y solo queríamos creer que si existía.
La rutina y el día a día parecieran a simple vista ser los remedios ideales para combatir tal sentimiento, pero no hace sino acentuar su existencia y hasta en casos extremos incrementarlo, una de las tantas cosas ilógicas pero ciertas que existen en la vida.
No queda otra más que la aceptación o la resignación, hermanas siamesas que van de la mano siempre, primas lejanas de la negación y la decepción, y amigas muy cercanas de la realidad.

sábado, 7 de mayo de 2011

Jely: carta para mi hija adolescente

Mi muy amada Jely, mi hija, mi Jelysauria.
A veces me toca sentarme y reflexionar un poco acerca del papel que llevo en tu vida y también el que tu llevas en la mía, esas reflexiones la mayoría de las veces siempre han tenido un matiz positivo y aun en las más negativas de dichas reflexiones, jamás he tenido que visualizar un panorama que no sea así.
Y aunque este sea un caso como ese, esta reflexión viene acompañada de un cumulo de experiencias contigo que no han sido tan satisfactorias como las anteriores.
Estas cambiando, y el ritmo de tus cambios va mucho más veloz que el ritmo de mi capacidad para entender dichos cambios y poder canalizarlos. Para bien y para mal, ya no eres la niña aquella que solía reír con una mueca de mi cara, que se conformaba con un helado para que la vida cambiara 180 grados, que vivió cada una de sus etapas con plenitud y que a pesar de mucho que pudiera verse como en contra, al menos que yo y los que te queremos sepamos fuiste una niña muy feliz.
Porque, admitámoslo, de una u otra manera has heredado (aunque parezca mentira por razones evidentes) mucho de mi carácter rebelde, mucho de aquello que me hizo ser un adolescente extraño y poco amable para con mi padre, ese con el que aun hoy en día no tengo la mejor de las relaciones.
No digo que tendremos una relación así, para nada. Aprendí mucho de mi experiencia como hijo para aplicarlo contigo y afortunadamente ha rendido sus frutos. Tenemos una relación única y eso, a pesar del tiempo, distancia y muchos otros factores que podrían socavarlos, solo ha cambiado para bien.
Tú has sido para quien esto escribe la más maravillosa de las experiencias de la vida, el viaje más importante de todos cuantos he realizado hasta ahora. Ha sido todo eso y mucho más lo que me une a ti en formas de amor que aún no han sido descubiertas.
Mucha gente que conoce la historia de tu origen en mi vida siempre me termina preguntando, ¿por qué? ¿Qué hiciste tú para que yo te quiera de esta forma?
Creo que al final no se trata solo de ser tu padre, al final se trata de cuanto nos necesitamos mutuamente, tu que necesitas un eslabón en la muy complicada ruta a lo que pretendemos llamar adultez y que no es sino la manera en que lidiamos con todo lo que nos viene encima una vez que crecemos, trabajamos, amamos y nos damos cuenta que Santa Claus es solo tu papa haciéndose el pendejo con los regalos. ¿Yo que necesito de ti? Tu inocencia, tu manera de ver la vida, tu amor por cada cosa que te rodea, tu espíritu libre de todo aquello que pretendemos llamar madurez, tu bondad desinteresada por todos los que te rodean, tu calidez que recibes por eso que brindas cada día a quienes estamos en tu vida.
Seguiré siendo tu guía en la medida en que me necesites y dejes, porque tú seguirás siendo para mí la demostración de que el amor verdadero (no ese que nos venden en las películas o en los comerciales) no se trata de cuanto des, sino de cómo y cuándo darlo en los momentos que se necesite más.
Te quiere, tu viejo (no tan viejo)

viernes, 6 de mayo de 2011

Reflexión trasnochada (I)

Hay mucho que puedo decir que he aprendido en lo que llevo de esta vida, pero así como puedo afirmar eso con humildad y respeto, también puedo perfectamente afirmar que me falta mucho aun por aprender.
Toda esta reflexión me llega porque aún no logro entender del todo mucho del comportamiento que se supone tenemos los seres humanos para con nosotros mismos. Por un lado queremos ser las mejores personas del mundo y por el otro estamos literalmente aniquilándonos lentamente, en forma de desidia, falta de consciencia (desde muchos tipos de vista) entre otros asuntos que merecerían un mayor análisis.
No quiero erigirme como una especie de juez que ve todo desde un punto de vista superior, no es mi idea ni lo será; solo soy alguien que desde un nivel equitativo con quienes me rodean alzo una voz que tal vez jamás sea escuchada o leída, para que así al menos pueda sentirme bien conmigo mismo de no haberme quedado en silencio frente a tanto que sucede.
Sé que en algún punto de la humanidad veremos a esta época como una especie de etapa semi-oscura, donde si bien tuvimos grandes avances desde muchos ángulos, también esos mismos avances hicieron que irónicamente, seamos cada vez menos humanos.
Soy optimista (solo un poco, no exageradamente) pero cada vez mi esperanza se torna a menos, ojala me equivoque.

martes, 3 de mayo de 2011

Mike Patton: Mondo Cane (lo extremo de lo extremo)

Este post lleva algo así como 4 años de retraso, ¿Por qué lo digo? Porque hace muy poco menos de 4 años, veía lo que hasta entonces era el primer video que se filtraba de la primera presentación de uno de los proyectos en solitario de Mike Patton: Mondo Cane.
El post viejo revela lo que hasta ese entonces sabía: nada. Pero fuera de eso refleja la tremenda impresión que me dio ver a uno de los artistas que más admiro hacer algo tan alejado de lo que nos tiene acostumbrados. Hoy, 4 años después, ha sido mucho lo que visto, oído y sentido de Mondo Cane y por eso me revindico haciéndole el post que merece.
Con Mondo Cane, Mike Patton nuevamente sorprende esta vez realizando un proyecto aparentemente sano pero al cual ha sabido darle su toque personal. Alejado de todo lo anteriormente realizado por él y los proyectos donde ha estado envuelto, Mondo Cane no es sino Mike Patton cantando en (perfecto) italiano, canciones pop italianas de los 50 y 60. Patton por supuesto quiso hacerlo a lo grande, reuniéndose con diferentes músicos de la nación de la bota, todo en aras de darle a Mondo Cane un sonido autentico.
El debut de Mondo Cane fue en un concierto público en mayo del 2007 en el Teatro Rossini de Lugo en Italia, realizando otros dos conciertos días después en Modena y Parma, acompañado de una orquesta de 30 músicos de cámara. De inmediato surgió una gran expectativa no solo por ver a un personaje como Mike Patton hacer algo así, sino también por ver plasmado ese trabajo en un disco de estudio. Durante 2008 Patton hizo otros 4 shows con Mondo Cane: Suiza, Finlandia, Holanda y por supuesto Italia (esta vez en Bologna) sucumbieron de nuevo ante este muy extraño proyecto, quedando como evidencia el registro en audio y video en Ámsterdam, el cual ha sido para mí uno de los discos más oídos en los últimos años.
Luego de eso vino la reunión con Faith No More (en la cual si los vi) y cuando parecía que Mondo Cane seria enterrado o al menos paralizado un buen tiempo, nos sorprendió con el muy esperado trabajo en estudio, el cual aunque refleja muy poco de lo que en vivo se experimenta con este proyecto (el disco de estudio tiene 11 tracks mientras los bootlegs en vivo suelen traer 22 tracks en promedio), saldó esa deuda que tenía con nosotros sus fanáticos.
Mondo Cane presenta a un Patton en plenas facultades vocales e histriónicas, pasando por los acostumbrados episodios de locura ("Urlo Negro"), verdaderos pasajes de romanticismo (“Dio Come ti Amo”, “Il Cielo in una Stanza”), homenajes a personajes admirados por el (como Ennio Morricone, versionado con la magistral “Deep Down” y la enigmática “O Venezia”) festines sonoros más propios de una rockola de un bar italiano (“L'uomo Che Non Sapeva Amare”, “Lontano, Lontano” o “Sole Malato”) hasta verdaderas joyas musicales (“Ore d'amore”, “Canzone”).
Por supuesto que me hice con cuanto bootleg iba apareciendo, pero fue definitivamente el de Ámsterdam el que no ha salido de mi playlist desde su aparición, aparte de que conseguí el registro en video y pude hacerme un dvd personalizado por mí, aparte de que aunque ya tenia el disco descargado (y hasta los covers originales) encargue en una de mis compras en Amazon el disco original, el cual atesoro tanto por su muy cuidado diseño como por su valor anecdótico. Puedo perfectamente cantar la mayoría de las canciones (en especial “Ore d'amore”) y gracias al disco me dio una fiebre de aprender italiano que aún estoy matando, poco a poco pero matando al fin.
Un disco recomendadisimo para todo tipo de público, no solo para fans de Patton y sus excéntricos proyectos. De muestra, la anteriormente mencionada “Ore d'amore” en el anteriormente mencionado concierto en Ámsterdam de 2008.

lunes, 2 de mayo de 2011

Muere Bin Laden, ¿celebremos?

Mientras escribo esto, tengo CNN al fondo y estoy oyendo la noticia que muchos como yo realmente jamás esperábamos que llegara: Osama Bin Laden ha muerto.
Todo el mundo sabe quién era Bin Laden, habría que haber estado literalmente fuera del planeta o al menos desconectado completamente para no haber oído nunca su nombre y lo que hizo, amén de la historia que rodeo todo su vida: de ser un millonario árabe, a liderizar una cruzada contra la nación más poderosa del planeta (militar y económicamente hablando al menos).
Muchos dudamos de todo lo que ha rodeado la historia de este hombre que ahora muere en un operativo militar en Pakistán, no porque creamos en teorías conspiratorias tal como muchos norteamericanos lo hacen, sino porque muy en el fondo sabemos que la historia siempre la escriben los ganadores y en este caso creo que será mucho más lo que no sabremos realmente (como las conexiones de Bin Laden con la CIA y su papel en la guerra de Afganistán) que la verdad que quedara escrita.
La gente celebrando al frente de la casa blanca me parece una imagen tan repulsiva como la de aquella mujer árabe gritando como loca de alegría en Palestina aquel ya lejano 11 de septiembre de 2001.
¿Estamos más seguros ahora que murió Bin Laden? Yo digo que no, y mientras otro conflicto con el mundo árabe está en pleno desarrollo en estos días (Libia) con otro líder árabe tanto o más loco que Bin Laden (Gadafi) esto simplemente será otra noticia más, tal como la muerte de Saddam Hussein tampoco trajo paz a la región.
Nota posterior: increíblemente para mí este post ha sido usado por internautas cubanos para (según sus palabras) ratificar que Bin Laden era solo una marioneta del gobierno de USA entre otras teorías que yo en particular no comparto. Quiero aclarar que no me considero de izquierda y tampoco apoyo ni al gobierno de mi país (Venezuela) mucho menos al cubano. Quienes se preguntan porque no opine nada de las declaraciones de una de las llamadas “madres de mayo” en fechas cercanas al 11S de 2001 (que al parecer declaro en ese entonces que se alegraba del ataque), sencillamente porque no lo sabía, y de saberlo tampoco lo hubiese considerado relevante.

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