domingo, 26 de junio de 2011

Sucker Punch: 5 mujeres buenotas peleando con espadas y echando plomo, ¿debo explicar más?

Primero y principal: no vi Sucker Punch en el cine, mea culpa, me arrepiento vehementemente. En mi defensa puedo decir que la estrenaron en plena semana santa y esos días andaba en asuntos más mundanos y alcohólicos que hicieron que ir al cine no fuese una opción viable. Luego de esa semana, solo la daban en cines botadisimos, en horarios prohibitivos para mí que vivo lejos.
Espere un tiempo para verla con una calidad decente ¡y vaya que valió la pena! Después de verla no solo me arrepiento de no verla en el cine sino incluso en 3D como fue proyectada.
Sucker Punch (aun yendo en contra de la mayoría) representa para quien esto escribe un espectáculo audiovisual pocas veces visto en el cine, aun con sus muy evidentes y notorias fallas las cuales amortigua a punta de imágenes, música y sonidos apabullantes que nos invitan al menos a desconectarnos un rato de nuestro lado más crítico.
La historia (muy sencilla hay que admitirlo) cuenta la travesía mental (en tres niveles de realidades) de una chica llamada Baby Doll (o al menos así la llaman), recién llegada a un sanatorio en el cual para escapar de la realidad que la agobia imagina otra realidad en la cual ella y un grupo de otras internas de dicho sanatorio intentan fraguar un plan para escapar, y dentro de ese mismo sueño, inventa otra realidad alterna en la cual todo acontecimiento que sucede en esa tercera realidad se amplía y se convierte en un festín visual solo comparable a un videojuego.
evdentemente esta escena no corresponde a algo real, en la realidad los soldados estarian ya mudos de tantos rechifles y piropos sadicos y sonaria un reggaeton trancao de fondo musical

La película no recibió ni las más entusiastas críticas ni la recaudación necesaria para decir que se convirtió en un éxito, generando opiniones mixtas y extremas entre quienes la vieron. Yo por mi parte puedo decir sin temor a exagerar que la película no solo cumple lo que los trailers prometían (cosa que hoy en día es casi imposible) sino que va mucho más allá. Es muy cierto que el guion y la historia en si pueden en este caso parecer una casa de anime, pero no por ello hay que relegar a esta película al nivel de “basura visual” o “porno para púberes” como he leído por allí. Las imágenes de las batallas en el tercer nivel de realidad de Baby Doll son sencillamente para quitarse el sombrero, tanto por su nivel de detalle visual como en la coordinación entre la música (excelente banda sonora dicho sea de paso) y las peleas que en ellas se suceden, amén de que las mismas situaciones harán que más de uno funja el ceño frente a lo que ve (cyborgs peleando contra zombies nazis, samuráis esgrimiendo ametralladoras, etc.). Las actuaciones son correctas y hasta allí siendo este otro punto donde existe dicotomía general, ya que se enfocaron tanto en que las chicas lucieran bien, que poco o nada se esforzaron en que actuaran de la misma forma.
la frase mas repetida por Gustavo mientras la veiamos: "esta mierda me la tengo que comprar en blue ray"

Sucker Punch seguirá ganando seguidores y detractores, es lo más natural. Una propuesta tan radical o se le ama o se le odia, sin mucho lugar para medias tintas. Si la intención de Zack Snyder era la de comunicar algo con esta película fallo enormemente, puesto que lo visual le gano la partida a lo profundo por varios cuerpos de ventaja. Si la intención fue solo la de contar una historia de un modo que se nos salieran los ojos de la impresión, merece no solo una ovación de pie sino un premio, por haberlo logrado con creces y de una forma que en el futuro no muy lejano será copiada hasta la saciedad (aun cuando es evidente que la mayor parte de lo que se vio aquí fue robado y reciclado de muchas y diversas fuentes).

lunes, 20 de junio de 2011

"...como los interiores de Superman..."

Recientemente me entere de boca de alguien que para mí fue muy especial hace un tiempo atrás (ni mucho ni poco) que estuvo a punto de darme el sí definitivo en lo que hubiese sido una relación seria y hasta duradera, pero que por algo que dije en una conversación entre ella y yo, simplemente se echó para atrás, cambio su modo de tratarme en aras de que me rindiera y pasara de largo (en esto logro su cometido) y así simplemente no tomar en serio lo que hubiese sido (al menos de mi parte y sé que de ella también aunque no pueda asegurarlo completamente) una relación plena, seria y estable. Ella ahora está por casarse y en un arranque de honestidad reprimida me lo confeso.
No es la primera vez que esto sucede, para quien esto escribe el que una relación seria no termine de concretarse sin que sea mi culpa es algo que me ha sucedido unas 3 o 4 veces en esta vida. Las razones han sido diversas y variadas pero en todas ha sido el mismo resultado: quedo por fuera.
Sé que para mucha gente no soy lo que se llama un modelo de persona, con todo y lo decente que me he vuelto últimamente, hay aspectos de mi personalidad que resultan chocantes para algunas personas. La verdad es que ya hace mucho tiempo eso dejo de tener importancia (si es que realmente la tuvo) pero para este reducido grupo de mujeres, si me pega y afecta que no hayan terminado de pensar en mí como una opción seria, muy aparte de las razones que tuvieron para simplemente decir “con este loco no me lanzo”.
No sé si con ellas he pagado algún karma de esas relaciones donde he sido yo el que ha huido por la derecha, pero al menos en mi caso aprendí a ser honesto de buenas a primeras y no dejar que los silencios, las excusas y argumentos demasiado personales se interpongan en lo que pudiera haber sido algo tan sólido como un yunque.
De nada vale lamentarse por lo que no ocurrió, pero aprender de esa experiencia debe ser al menos lo indicado en estos casos. Por mi parte seguiré en muy tranquila y muy pacifica búsqueda de esa mujer especial. A ella que me confeso esto y a ese pequeño grupo solo puedo desearles lo mejor, cada una fue mi todo durante un tiempo y si decidieron no seguir es más asunto de ellas que mío, que al fin y al cabo solo fui honesto y me esforcé por hacer que funcionara, sin éxito.

domingo, 19 de junio de 2011

Día del padre: 4 tips que no enriquecen ni empobrecen y como la televisión nos pone a temblar por nada

La televisión (muy a su modo) nos ha enseñado que ser padres no es una tarea fácil. A lo largo de toda nuestra vida televisiva hemos visto diversos tipos de padres (en programas animados o reales) que refuerzan la idea de que la paternidad es una especie de castigo terrenal o algo más parecido a un enema que a una experiencia de vida.
Pero uno que ya está metido en esto, ve con cierta ironía que la cuestión no es tan difícil como pudimos imaginarnos en algún momento o pea de nuestra vida. Que nadie me mal entienda que no estoy diciendo que ser padre sea tan fácil como manejar bicicleta, al contrario es un proceso constante de aprendizaje donde cada día vemos que algo que pensábamos como cierto y absoluto resulta no solo erróneo sino también permeable. No, solo digo que el miedo a la paternidad hace que tengamos las peores expectativas y miedos de algo que al final solo es algo que hay que hacer y ya.
Sin que nadie me lo pida, y en un concepto parecido al que pregonaba Buda (salvando las evidentes distancias): “…si después de examinar mis enseñanzas crees que son verdaderas, ponlas en práctica...” escribo algunos tips (no consejos, no enseñanzas, no mandamientos) basados única y exclusivamente en mi experiencia con Jely.
No tengas miedo: antes de que Jely llegara a mi vida, la paternidad era algo de lo que me reía por fuera y me chorreaba por dentro, pero luego que todo termino de arrancar solo vi que esos miedos que tenía no eran sino simple y pura paja mental. Ser padre o madre no es lo peor que puede pasarle a alguien, aunque con ello vengan responsabilidades tampoco es una condena en prisión.
No todo lo que planeas para tu hijo/a se cumplirá: siempre que salía el tema de la paternidad decía a viva voz: “mi hij@ va a ser bien rockero como su papa no joda!!!” y luego me encontré con que la realidad es muy lejos de eso. No porque Jely no le guste el rock voy a dejar de quererla como la quiero. Aunque si confieso que me gustaría que oyera otro tipo de música, la acepto tal cual ella es sin ningún tipo de condición. Aceptar a los demás con sus diferencias no es solo un problema de paternidad sino muy en general de relaciones humanas, solo que en la paternidad se afianza más ese concepto.
La ausencia física no quiere decir que nunca estarás: a veces paso 2 o 3 días sin ver a Jely, pero basta con que a diario nos enviemos al menos un par de sms para saber que estamos allí. Llamadas telefónicas, emails, sms, pin y demás formas de comunicación son primordiales para que aun estando donde estemos, no nos desaparezcamos y siempre estemos presentes en sus vidas.
Ningún aspecto debe descuidarse: aunque en estos tiempos predomine el aspecto monetario por razones obvias, creo que ese no es el único ítem por el que hay que estar pendiente de ellos. La educación, la cultura y lo espiritual son otros aspectos en los que de una u otra forma hay que ser partícipes activos y no dejar que la escuela, la televisión, el internet y Bob Esponja les den ideas de la vida de las que luego nos quejamos cuando ya es tarde.
Creo que pudiera dar más pero no es mi idea que esto se alargue más de lo que ya lo es. Tal vez haga una segunda parte en el futuro pero por ahora creo que está bien así.
Para terminar, mi día del padre con Jely fue genial: me dio un regalo más que satisfactorio para mí, pasamos tiempo de calidad charlando, almorzamos juntos (en realidad con casi toda mi familia: mi padre y mi madre) y en la tarde vimos “Buscando a Nemo” yo no la había visto, ella sí y pensé que era una película ideal para verla este día, que aunque comercial y sin sentido para mucha gente, al menos para quien escribe es un día del año que espero con sana ansia, no todos los días le reconocen a uno lo que hace en ese sentido y es bueno porque así uno se da cuenta de que cada esfuerzo es algo que vale la pena vivir.
mi taza mega-arrechisima y mi sauria dandomela (la sonrisa es real, para quienes dudan de que alguna vez sonrio)

lunes, 13 de junio de 2011

Brujeria en Caracas jun 12 2011: chaborrismo extreme!!

Asistir a un concierto de Brujería hubiese sido para mí la gloria en su más podrida expresión hace unos 15 años atrás (estoy viejo) cuando no paraba de oír el Matando Güeros y sobre todo el Raza Odiada. Hoy en día mucho ha pasado desde entonces y aunque Brujería no sea lo mismo (ni como banda ni para quien esto escribe) no podía faltar a lo que prometía ser uno de los eventos más chaborros a los que pudiera asistir. Y así fue.
Asistí con mi grupo de panas del foro de OidosSucios.com ya que las mamis que tengo por amigos cercanos ni se interesaron por ir aunque sea solo por asistir a un evento rancio como este. Llegue y ya me esperaban con el ambiente rancio a flor de piel: gente bebiendo y fumando literalmente de todo, orinando en la calle, carros con música de Brujería, Slayer, Deicide y un largo etc. a todo volumen, todo un sueño mojado de mis días más comegatunos que hoy en día disfruto de otra forma.
Luego de casi dos horas de cola, por fin pudimos pasar y evidenciar lo que se sabía: el local iba a quedar pequeño. El Moulin Rouge es un local dentro de todo chévere, pero para la cantidad de gente que asistió anoche se quedo en el aparato, literalmente no se podía pasar y con solo alzar el codo ya uno estaba dándole un coñazo a quien tuvieras al lado.
Luego de las dos bandas nacionales teloneras (TOT, arrechísimo, los carajos tocan de pinguisima y su grind-core chaborro hizo que nos estuviésemos orinando de risa todo el setlist; Verminous no fue que no me gustaron porque de hecho sonaban de pinga y se nota que son músicos arrechos, pero luego de la tercera canción se me hicieron ladillas y repetitivos) vino la espera por la banda principal, la cual estuvo acompañada por la prueba de batería del mismísimo Adrian Erlandsson, que aparte de medir como 2 metros y medio con solo sentarse y probar el sonido de la batería hizo que todos los asistentes se nos cayera la mandíbula visualizando lo que venía.
En la parte musical era evidente que estábamos frente a veteranos en la materia y que no eran ningunos pendejos tocando. Adrian Erlandsson hizo que la batería retumbara aún más que los mismos amplificadores, ¡y solo probando sonido! en el concierto se dio con todo hasta el final. Jeff Walker (sombrero vaquero incluido) dio clases de como tocar el bajo y tener actitud a la vez. El carajo que sustituyó a Shane Embury en la guitarra no lo hizo nada mal y respeto su condición de no ser tan conocido haciéndose a un lado cumpliendo cabalmente su trabajo. Los dos vocalistas Juan Brujo y Fantasma demostraron que a pesar de no ser frontmans en toda la expresión del concepto, al menos saben lo que su público quiere y se lo dan con creces, aunque era muy evidente que Juan Brujo no está ya para estos trotes: se bebió unos 15 gatorades (¿y el tequila?), su voz de vaina se oía y no era ni remotamente gutural a la de los discos. Fantasma estuvo un poco mejor desenvuelto y era quien interactuaba más con el público.
Abrieron con “Verga del brujo” en versión instrumental, pero no fue cuando Juan Brujo y Fantasma salieron que la gente literalmente se volvió loca. “Cuiden a los niños” fue la primera con la banda al pleno y donde todo se fue a la mierda.
foto robada de mi pana pacoavena del foro, porque mi flamante Blackberry toma peores fotos que mi antiguo sony ericsson de hace 6 años atras...

Fueron casi 90 minutos de un puñado de clásicos extremos que repasaron los 3 discos de la banda con pocas pero agradables sorpresas. Del “Matando Güeros” tocaron la ya nombrada “Verga del brujo”, “Cristo de la roca” (pegada con “El patrón” del Raza Odiada), "Castigo del brujo" y por supuesto “Matando Güeros” (con la que cerraron el concierto y que incluyo a Juan Brujo empuñando un machete con el que dio unos cuantos carajazos al piso que retumbaron en todo el local). Del Raza Odiada se escucharon “Pito Willson”, “Colas de rata” (donde se armó un pogo brutal en el medio del local llegando los coñazos donde estábamos nosotros al otro extremo) “Echando chingazos”, “La migra” (clásico, con intro actuada de Brujo y Fantasma y todo), “Revolución” (donde una bandera de Venezuela hacia más extraña la actuación), “Leyes narcos” (una de las más coreadas, especialmente por mi), “La ley del plomo” (donde casi se caen las paredes) además de la nombrada “El patrón”. Del Brujerizmo tocaron más, casi todo el disco para ser más exactos, pero destacando por sobre todas una que comenzó con una intro brutal: “esta canción no la tocamos en Cabimas por respeto al gobierno de este país pero aquí si la tocaremos” para sin ningún respiro lanzar un “Anti-castro” que se debió haber oído hasta la misma Cuba y que incluyo un bailecito de merengue de Juan Brujo y Fantasma en la parte "chango" de la canción.
Sería difícil enumerar el literal montón de anécdotas y situaciones bizarras de las que fui testigo esa noche, pero si es de quedarme con una mencionaría a la rubia lesbiana de pelo corto, con la cara llena de piercings que se quedó en sostenes en plena olla lanzando coñazos a todo el que se atravesaba.
Una noche inolvidable por la que hubiese matado hace algunos años pero que igual goce y disfrute reviviendo muchos recuerdos de mi liceo y comienzos de universidad. Si vuelven a venir por seguro no faltare a la cita de LOS NARCOS SATANICOS.

miércoles, 8 de junio de 2011

The Devin Townsend Project: 4 discos, 4 caras, todo armonia...

Devin Townsend es un loco o un genio, características que están más cercanas de lo que uno suele pensar. A Townsend lo conoci por medio de otra de sus bandas: Straping Young Lad en la cual la locura y el extremismo eran la marca de fábrica de la música que hacía. Pero luego indagando en la discografía del susodicho, encontré con que no solo hacia música extrema sino que también y de vez en cuando se lanzaba destellos melódicos y extremos pero hacia el lado de lo tranquilo.
The Devin Townsend Project es la más reciente locura en forma de banda del ya nombrado Townsend, 4 discos planificados y ya realizados evidencian varias facetas e identidades musicales que él como músico quiso dar a conocer.
Ki es el primero de la tetralogía, un disco intimista y que muestra uno de los lados relajados de la música de Towsend. El solo intro de “A Monday”, con una guitarra limpia y simple nos hace caer en cuenta (sin ninguna sorpresa inesperada) del tono con que vendrá lo que a continuación escucharemos a lo largo de sus 13 tracks. Hay momentos (“Disruptr” o “Gato”) donde pareciera que el Townsend de siempre saldrá y cambiara radicalmente el ritmo de la canción, afortunadamente no es así y nos descubrimos frente a una rara combinación de voces semi-guturales con guitarras limpias, característica que en “Trainfire” es aún más evidente pero combinada con un ritmo new-wave ochentoso que hace que la canción suene como a Billy Idol en (más) acido. En general es un disco muy tranquilo, acústico e intimista que deja en evidencia que no se necesita de gritos y distorsión sin control para generar sorpresa en grado positivo.
Addicted es el segundo (y el mejor y favorito de los 4 para quien esto escribe), el cual aparte de evidenciar la variedad de ritmos dentro de su multifacético estilo, lleva al metal a terrenos poco tocados aunque tampoco desconocidos, haciendo en este disco un metal marchoso, bailable y hasta popero. “Addicted!” (todas las canciones tienen un signo de exclamación en su titulo) comienza con una guitarra muy pesada que se opaca casi por completo por una voz femenina (cortesía de la ex-The Gathering Anneke van Giersbergen), el track tiene un riff poderosísimo que hace que la canción -así no tenga un ritmo muy rápido- termine enganchando con facilidad. “Universe in a ball!” tiene mayor velocidad y mucho del Townsend de siempre, acuñando en ella influencias de otras bandas como Muse y similares. “Bend it like Bender!” repite el esquema de “Addicted!” pero con otro ritmo un poco mas fiestero y donde la voz de la mencionada van Giersbergen cobra mayor protagonismo, dándole el toque necesario para destacar más allá del gusto de oírla solo una vez. “Hyperdrive!” es un cover de otro de los proyectos de Townsend (esta vez de su disco-operatico “Ziltoid The Omniscient”) cantado totalmente por van Giersbergen, con mucha más fuerza y cadencia que el original, dándole un matiz radicalmente diferente a la canción. El disco termina con una “Awake!” que sorprende por su aire alegre y optimista (comienza con unas risas de niños nada diabólicas) y que se mantiene hasta su final, el cual dicho sea de paso deja con muchas ganas de oír más.
Deconstruction (el tercer disco) comienza con dos tracks “Praise the lowered” y “Stand” que sirven como tracks de puente, muy tranquilas y siguiendo un poco la tónica del Ki, pero basta con que nos adentremos mas dentro de la segunda para que esta vaya subiendo su ritmo, señal inequívoca de lo que está por venir. “Juular” nos presenta el lado extremo y sinfónico de este proyecto, combinando de forma sorprendente la cara más pesada de Towsend acompañado de una orquesta sinfónica. “Planet of the apes” no solamente es larga sino que continua con el ritmo de la anterior, solo que del lado más rockero que sinfónico. “Sumeria” combina todo lo anterior mas unos coros apocalípticos que hacen que al menos no pase desapercibida al oírla. “Poltergeist” cierra este disco dejando evidencia de que por más experimentación, Townsend siempre hará lo que siempre ha hecho: música muy pesada y que a la vez suene elaborada y concisa para oídos que no estén acostumbrados a ella.
Ghost cierra (por lo menos que se sepa) el ciclo de Towsend como Devin Towsend Project, haciendo un disco entre lo acústico y lo new-age, incorporando sonidos de flautas, corrientes de agua y otros sonidos de la naturaleza. “Fly” el primer track es la evidencia de lo anterior, presentando un Towsend cómodo en su rol acústico, entonando una canción positiva mientras al fondo flautas y sonidos de olas nos relajan y emocionan a la vez. A veces da la impresión de que estamos oyendo versiones acústicas de las canciones de los anteriores discos, pero basta con prestar un poco mas de atención para evidenciar que dicha premisa es errónea. Canciones como “Feather”, “Ghost” o “Blackberry” llevan una cadencia relajada y alegre a la vez, que marca el tono general del disco.
El futuro de Devin Townsend luego de este proyecto es algo incierto, pero si algo es seguro es que le seguiré la pista a ver con qué cosa nueva nos sorprende y a que nuevos parajes sonoros nos lleva con su música, ya sea la muy lenta o la muy pesada. Veremos.

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