jueves, 29 de septiembre de 2011

Apocalypse Tuy 2: choque de trenes (el antes, durante y despues)

ACLARATORIA: no iba en ninguno de los trenes que colisionaron, ni siquiera en el que estuvo a punto de chocar con los otros dos, debía estar en mi oficina a las 8 en punto de la mañana y por eso me fui más temprano de lo habitual, de haberme ido a la hora que siempre me voy muy seguramente si hubiese estado en esos trenes o al menos hubiese quedado varado. Lo que sí puedo contarte es lo que vi antes, durante y después.
Como ya mencione, aborde el tren de las 6 y media de la mañana en la estación Cua, donde habitualmente lo abordo a las 7 o 7:20. Dicho tren iba como es costumbre atestado de personas (no sé si llamarlo “exceso de pasajeros” porque de verdad es así en horas pico) y tras los ya acostumbrados empujones en las estaciones (para bajar y subir), el tren continuo su marcha de una forma normal.
Llegando a la estación de Caracas, el tren se detuvo súbitamente en el túnel que ya prácticamente es entrando a la estación, duro allí alrededor de 10 minutos detenido cuando de repente una fuerte explosión hizo que todo el mundo saliera de su letargo, la intensidad de la luz de la explosión fue tan fuerte que ilumino el túnel, para acto seguido ver un espectáculo escalofriante de chispas que salieron de la parte superior del vagón.
Nada parecía siquiera visualizar lo que pasaba, así todos los pasajeros nos bajamos y continuamos nuestro camino. Fue en la oficina donde una llamada de mi hermano del alma Eglis, me alerto de lo sucedido dándome la noticia del choque y el porqué de su llamada. Durante la mañana y el día informaciones iban y venían solo corroborando la gravedad del acontecimiento. A las 4 pm solicite cortésmente permiso para irme temprano y partí.
No iba ni en chiste a pisar la Hoyada a esa hora y en ese caos, experiencias anteriores me hicieron confiarme más en el operativo que montaron en la estación Rinconada por la contingencia que en los chacales y buitres que en ocasiones así se aprovechan para cobrar casi 10 veces el pasaje normal. Llegue a la Rinconada y si, había una cola muy larga y kilométrica pero que avanzo tan rápido que no se hizo tediosa, un metrobus nos llevó a la estación Charallave Norte y de allí otra unidad de transporte a Cua, todo sin pagar ni medio.
Lamento profundamente la muerte del chofer del tren que choco y pido que no comiencen a responsabilizarlo de dicho accidente como he leído por allí.
Otra cosa que pido es que no se politice el accidente, dentro de lo que se el tren del IFE era una de las pocas cosas del gobierno que funcionaba óptimamente, que esto pasara no demuestra mucho de la incapacidad de este gobierno más allá de lo que ya sabemos. También pido a los simpatizantes del gobierno que no hablen de saboteo, guarimbas y demás para explicar dicho accidente.
Al parecer serán dos días que estaremos sin servicio de tren.
(la primera foto es de una web de noticias, las otras son mias)

domingo, 25 de septiembre de 2011

Planet of the Apes: “...tiene que haber algo mejor que el hombre en algún lugar...”

Entre la peste gripal que cargo, y el montón de trabajo que me ha llegado admito que el blog ha estado algo descuidado de mi parte, por eso y por el inminente estreno de la que sería la primera de una nueva saga “Rise of the Planet of the Apes”, ofrezco este largo pero completo post que escribí hace algún tiempo atrás en un blog de cine que lamentablemente ya no existe. Como fanático de la saga de los simios, fue para mí un gran placer escribir todo este trabajo.
“Cuidado de la bestia humana, puesto que puede hacer un desierto su hogar y el tuyo”

Rollos sagrados de los simios
 
ADVERTENCIA: el siguiente trabajo contiene spoilers y aspectos de las tramas que son reveladores para quien no haya visto las peliculas y similares....

Disertaciones acerca de El Planeta de los Simios hay muchas. Siendo una película que marco una época es claro que mucha gente ha escrito acerca del tema. Mi intención no es ni será hacer un ensayo en el concepto técnico de la palabra, sino más bien relatar y profundizar acerca de mi experiencia con el planeta de los simios.
Todo comienza, como casi todos los buenos relatos, en mi tierna infancia. En la biblioteca de mi casa hay una colección de libros de la editorial Salvat con el atractivo título de la ENCICLOPEDIA DE LA VIDA, colección publicada en los albores de la década de los 70 en la cual muchos aspectos del ser humano (médicos, psicológicos, sociológicos, etc.) son tratados de manera minuciosa. En el último tomo, que trata más que todo acerca de las sociedades del futuro, hay un espacio donde hablan de las relaciones espaciales, refiriéndose a como el hombre tendría que colectivizar con diversas sociedades de otros mundos en un futuro que ellos veían medianamente cercano. En dicha disertación están colocadas fotografías de ‘Beneath the Planet of the Apes’, con un Dr. Zaius desafiante al lado de una bomba nuclear. Dichas fotos para un niño de 5 años ciertamente producen muchas preguntas en su inocente mente. Era algo atemorizante y atrayente a la vez ver a un animal, cuyos rasgos salvajes siempre hemos conocido, con una mirada y postura de un ser con una inteligencia superior. Siempre quise saber más acerca de lo que veía, pero las limitaciones mediáticas que existan en los años 80 no me permitían ir más allá de la espera.
Años después, RCTV coloco las películas de la saga de ‘El Planeta de los Simios’ en una tanda de varios domingos, comenzando por la primera y más clásica de la saga. Si pudiera recordar la fecha exacta de emisión seguramente celebraría ese día anualmente.
1) PLANET OF THE APES: todo comienzo es rudo.
La trama comienza con un viaje espacial compuesto por 3 hombres y una mujer, que aterriza forzosamente en un planeta inhóspito. Los astronautas descubren despavoridos que la raza dominante en el planeta son los simios, quienes tienen a los humanos como carne de cañón y los tratan como animales. Uno de los astronautas y el protagonista, Taylor es herido en su garganta y no puede hablar. Durante su cautiverio se emparenta con una humana salvaje a quien llama Nova, a la vez que logra comunicarse con Zira, una científico simia del instituto donde esta recluidoTaylor recluido, y al escapar de allí logra hablar ante sus captores simios. Después de determinarse que es un peligro para la raza simia, escapa junto a Zira y su prometido Cornelius, para descubrir que el planeta donde esta es la tierra, en un futuro de 2 mil años después de una guerra nuclear. El remolino de sensaciones que experimente al ver una raza de animales, tratar a los humanos como estos los han tratado durante casi toda su vida en común fue algo que me impacto desde el primer momento, porque ese sentido de justicia poética llevado al extremo es fácil de entender hasta para una mente febril de solo 7 años. Ver a una sociedad de simios viviendo como los humanos en los albores del siglo 17 (carretas, rifles, tecnología en desarrollo son solo parte de esta visión), hablando y relacionándose entre si con una estructura social definida, era algo que me fascinaba y aún hoy lo hace. La escena de la cacería es en mi opinión de las mejores jamás filmadas, ese famoso grito desesperado de Charlton Heston de “¡quítame las manos de encima simio apestoso!” aun me produce un cosquilleo cuando lo veo. Y el final, que cosa no se ha dicho de ese fin, el cual hasta el mismo Pierre Boulle (autor del libro original) dijo que le gustaba más que el de su libro, dejó en mi una huella imborrable de que las películas, así como la vida misma, no siempre tiene el mejor de los finales. Esta película en si es un clásico no sólo de la ciencia ficción, sino del cine en general, sentó las bases para una ciencia ficción mas inteligente y pesimista que en los años 70 alcanzaría su cúspide.
La dirección de Franklin J. Schaffner es sobresaliente sobre todo en las escenas de acción como la cacería o el escape de Taylor, y a la vez de fuerza dramática como aquellas donde Taylor esta encerrado y exclama a viva voz que todo eso que vive es un manicomio y una pesadilla. Las actuaciones van desde lo más sobresaliente, hasta lo exagerado con un Heston correcto en su papel de Taylor, pero que luce algo sobreactuado en las escenas donde se muestra furioso.
La música de Jerry Goldsmith es otro ingrediente que hace que la película quede en la mente de quien la ve de manera definitiva, no solo por la muy acertada decisión de no hacer una banda sonora tradicional sino algo más experimental, sino por lo trepidante que puede llegar a sonar. “The Hunt” (la pista que suena en la escena de la cacería) es el mejor ejemplo de esta premisa, destacando por sobre todos los instrumentos un cuerno de chivo que el mismo Goldsmith tocaba mientras a la vez dirigía la orquesta, todo esto mientras tenia puesta una máscara de gorila, para según sus palabras “sentirme mas en ambiente”
Roddy McDowall (quien solo dejaría de actuar en una sola de las películas de la serie, Beneath the Planet of the Apes por compromisos en otro país) interpreta a Cornelius, uno de los chimpancés que ayuda a Taylor a sobrevivir y escapar, y quien es uno de los promotores de la idea de que el simio desciende del humano. Kim Hunter, ganadora del oscar en 1952 por “Un tranvía llamado deseo” interpreta correctamente a Zira (y la interpreto durante las 3 primeras cintas), esposa de Cornelius y quien descubre la inteligencia de Taylor. Maurice Evans (el apacible anciano de “Rosmery Baby”) hace un dr. Zaius muy acorde a su papel de oraguntan viejo y porfiado, y quien repetiría para la secuela siguiente.
Luego siguieron las otras, 5 en total, quienes continuaron con el lúgubre argumento que se nos presento en la primera, llevándola incluso mas allá.

2) Beneath the Planet of the Apes (Bajo el planeta de los simios): comenzando el descenso.
Aqui se comienza viajando a la zona prohibida, la cual en la primera película es solamente referenciada y no se hace demasiado énfasis en el porque es prohibida. Allí el personaje de Taylor es simplemente agregado por cuestiones de contrato, y nos presentan a otro astronauta, Brent (interpretado por el actor James Franciscus, quien sospechosamente guarda mucho parecido con Charlton Heston) el cual va al rescate del desparecido Taylor. Después de toparse con Nova y de cerciorarse el tipo de seres que dominan el planeta, Brent decide ir en búsqueda de Taylor con el fin de rescatarlo. Así, se adentra en la zona prohibida descubriendo que allí habita una raza de humanos con poderes mentales, y que tienen como dios a una bomba nuclear. Los simios, en búsqueda de Brent y Taylor, dejan sus miedos a un lado y se adentran en la zona prohibida (en una evidente alegoría de que irónicamente al perder la fe y el miedo en sus creencias, los simios se vuelven más violentos e irracionales), descubriendo la ciudad de los mutantes, y librando una batalla con ellos. Brent se encuentra con Taylor, y al llegar los simios a la ciudad, se unen a la batalla, finalizando con un Taylor que activa la bomba nuclear y así destruyendo el planeta entero.
Dirigida por Ted Post (cuyo trabajo venia mayormente de la televisión y entre los films posteriores a este destaca “Magnum Force”, la segunda película de Clint Eastwood como Harry el sucio) la película es una digna continuación de la primera, mostrando mucho mas allá de lo que se nos contó. En esta vemos por vez primera un personaje gorila destacado, el general Ursus (en el cual se basarían para el futuro general Urko de las series de televisión de acción y animada), cuyo odio por los humanos se compara con el odio racial que existía a principios de siglo contra los afroamericanos (“el mejor humano, es el humano muerto” llega a proclamar en un discurso) a pesar de esto, la secuela sufre de un mal que casi todas las secuelas padecen: querer contar mucho a veces arruina un poco la trama.
La aparición de los humanos mutantes luce algo forzada y sin un claro sentido lógico. La elección de James Franciscus como Brent a leguas no luce como la más acertada, debido a su parecido físico con Charlton Heston, y es que hay escenas donde uno no sabe si esta viendo a Franciscus o Heston, y es al final cuando aparece Heston de nuevo que uno sabe que es otro actor realmente. Como se menciono, Roddy McDowall no actuó como Cornelius en esta película, siendo reemplazado por un desconocido, David Watson, quien logra hacer un Cornelius mas cínico que en la primera película.
3) Escape from the Planet of the Apes (Escape del planeta de los simios): monos de circo
Siendo la destrucción del planeta por la bomba nuclear un final lógico para la saga (Heston declaro que la idea de que Taylor activara la bomba y volara el planeta entero fue su idea para que no hubiesen mas secuelas de la película), los guionistas hicieron posible que la saga continuara, esta vez llevando a los simios más inteligentes y capaces de la ciudad simio: Cornelius, Zira y un personaje nuevo llamado Milo, o Dr. Milo (el cual muere en un accidente mientras aún son cautivos) dentro de la nave de Taylor al presente de 1971.
Dirigida por Don Taylor (quien después dirigiría una versión de “La isla del dr. Moreau” en 1977 y después la segunda película de la saga de “The Omen” en 1978) tiene dentro de su trama muchos elementos de la novela original, pero esta vez a la inversa como el que los simios al llegar al mundo humano moderno son tratados como celebridades y en poco tiempo se ganan el corazón de la mayoría de la población quienes solo los ven como unos extraños visitantes.
El peligro viene cuando se descubre que ellos vienen de un futuro donde los simios dominaran a los humanos siendo estos tratados justo como ahora nosotros los humanos tratamos a los animales. Para complicar la trama, Zira revela que esta embarazada y el gobierno determina que la prole de dos simios inteligentes solo podría traer como consecuencia acelerar el futuro donde los humanos sean relegados del dominio del planeta y deciden exterminarlos. Con ayuda de dos científicos con quienes congenian desde el mismo principio de su llegada (algo así como sus alter-egos humanos cuando ayudaron a Taylor y Brent), escapan a un circo donde Zira da a luz a Cesar, en una clara alegoría al nacimiento de Jesús (lo cual en los 70 debe haber causado cierto revuelo entre los conservadores de la religión). Al final Zira, Cornelius y el bebe son muertos al tratar de esconderse de aquellos quienes los quieren muertos.
El pequeño Cesar sobrevive debido a que fue cambiado con otro chimpancé bebe por Zira previniendo el peligro que se les venia encima, y en el último minuto de la película tenemos al pequeño chimpancé Cesar gritando “mamá” como cualquier bebe humano. La película es en su principio, la más “familiar” y con elementos de comicidad de la saga, pero en la última media hora, recupera el tono oscuro y pesimista de las demás, y es la única que ofrece un final con clara alusión a que habrá una continuación.

4) Conquest of the Planet of the Apes (Conquista del planeta de los simios) la sangre fria no es solo humana.
La historia comienza con Cesar (interpretado por Roddy McDowall, actor que hizo de Cornelius en la primera y tercera películas de la saga y quien aquí interpreto a su propio hijo), ya siendo un chimpancé adulto, se infiltra entre los otros simios de su especie, quienes han sido convertidos en esclavos después de que una plaga mundial matara en 8 meses a todos los gatos y perros del planeta.
Al tomar a los simios como mascotas, los humanos se dieron cuenta de lo rápido que aprendían y en poco tiempo pasaron de ser mascotas a ser sirvientes de la raza humana de ese entonces. Cesar presencia como su especie es sometida a las más crueles torturas, humillaciones y desmanes por parte de una raza humana que prácticamente ha perdido todo rastro de piedad.
Clandestinamente organiza a los de su especie y una noche, que después será conocida como “la noche de las antorchas”, llevan a cabo el principio de su revolución atacando el centro de control de simios, matando y llevándose por delante todo vestigio de raza humana, para al final Cesar, pronunciar un violento discurso en el que reniega de todos los humanos y proclama esa noche como el nacimiento del planeta de los simios. Después de la primera, esta es la segunda mejor guionizada y narrada de las películas de la saga, y tiene mas en común con el espíritu apocalíptico de las películas de los 70 como “Last man on earth” o “Soylent green” (ambas casualmente también protagonizadas por Charlton Heston). La dirección corrió a cargo de J. Lee Thompson, quien venia de hacer clásicos de acción como “Mackenna's Gold” y “The Guns of Navarone”, tiene muchos momentos brillantes que se notan algo disminuidos por el poco presupuesto dado a esta película (el presupuesto para las películas de los simios, disminuía en cada una de ellas).
El ataque al centro de control de simios es a pesar de sus limitaciones, escalofriante y realmente puede helar la sangre de espectadores susceptibles. En el momento de su discurso final, el personaje de Cesar es mostrado como un solemne líder, rodeado de un ambiente de destrucción y violencia, y solo la mirada compasiva de su pareja, la chimpancé Lisa hace que el tono de su discurso baje y se torne un poco mas compasivo “a pesar de no nacer humanos, nosotros los simios demostraremos ante nuestros anteriores amos algo de humanidad hacia ellos” cabe destacar que dichas líneas fueron añadidas después de ya terminada la película, solo para aminorar el impacto que el discurso tendría sobre la audiencia.
5) Battle for the Planet of the Apes (Batalla por el planeta de los simios): cerrando con broche de piedra.
Siendo este final coherente para terminar la saga, un año después nos encontramos con otro capitulo de la saga, en este vemos a Cesar, ya establecido como líder en un mundo de simios evolucionados, tratando de lidiar con la lucha que los gorilas realizan por obtener el poder mediante la fuerza, contando en esta ocasión con aliados humanos, quienes en esta historia son inteligentes y conviven con los simios en calidad de sirvientes. En búsqueda de pistas acerca de sus padres, Cesar junto con un orangután de nombre Virgil y un humano llamado MacDonald, se adentra en las ruinas de lo que antes era la ciudad de Los Angeles, para encontrar una raza mutante que sobrevive en ese lugar.
Al huir, son seguidos por dichos humanos quienes deciden atacar la ciudad simio considerándola una amenaza, siendo derrotados por los simios liderados por Cesar. Mas adelante Cesar descubre que el asesino de su hijo es el líder de los gorilas, el general Aldo, cuyo irracional odio hacia Cesar y los humanos lo lleva a matar al hijo de este para que no lo descubra, rompiendo así la ley simia de que ningún simio puede matar a otro, revelando con esto que la naturaleza de la violencia y el asesinato no es solo de los humanos.
Nuevamente con J. Lee Thompson como director, la película comienza y termina con un orangután de aspecto sabio llamado “El Legislador” interpretado por un irreconocible John Huston (actor y director ampliamente conocido por películas como “El Tesoro de Sierra Madre” y “Moby Dick”) quien al final muestra una sociedad donde humanos y simios viven en armonía, y cuyo plano final de una estatua de Cesar derramando una lágrima se presta a múltiples interpretaciones de un final feliz o uno desesperanzador.
Esta es la película de la saga más floja y débil en muchos aspectos. El evidente recorte de presupuesto se denota en decorados muy simples y sin el atractivo de las dos primeras. Las batallas ofrecen muy pocos momentos de verdadera acción además de que lo limitado le resta credibilidad al solo mostrar un ejercito muy reducido de parte y parte. Los maquillajes son de lejos muy poco convincentes y las fallas de guión son tan evidentes que seria muy largo de contar. Sin embargo, momentos como el consejo simio, los momentos de Cesar con su hijo Cornelius, el humor que se denota por parte de los orangutanes y por sobre todo las escenas del principio y final, pueden medio salvar a la película del desastre total.

“Lo que ve el mono, lo hace el mono”

Después del éxito de las películas, se decide continuar con la saga, esta vez en formato de serie televisiva. En 1974, El Planeta de los simios, la serie es estrenada con un éxito heredado del que tuvieron las películas, pero que poco a poco fue mermando hasta que fue cancelada después de 14 capítulos grabados y 13 puestos al aire. La trama de la serie transcurría en el año 3085 (893 años antes de la primera película), y contaba la historia de dos astronautas, el Coronel Alan Virdon (Ron Harper) y el Mayor Peter J. Burke (James Naughton), quienes después de chocar su nave espacial en un planeta inhóspito, descubren no solo que están en un planeta dominado por simios, sino que es además el planeta tierra después de ser destruido por una guerra nuclear. Siendo ayudados por un chimpancé llamado Galen (Roddy McDowall, quien interpreto a Cornelius y a Cesar en 4 de las 5 películas) escapan de los simios y la serie toma un giro similar al de series como El Fugitivo y similares.
Existen personajes tomados de las películas como el Dr. Zaius y el General Urko, pero las contradicciones entre la serie y las películas son altamente evidentes. En la serie los humanos pueden hablar y tienen aun inteligencia, existen los perros cuando en las películas fueron exterminados por una plaga mortal y un libro antiguo muestra una foto de Nueva York en el año 2503, cuando la quinta película fijó la guerra nuclear en 1991 (para el 2503, la arrasada Nueva York ya sería la Zona Prohibida). Sin embargo, conserva la ambientación y el espíritu de las películas originales y su abrupta cancelación la convirtió en una serie de culto.
Un año después, se repite el experimento televisivo esta vez con una serie animada. Retorno al Planeta de los Simios cuenta una historia muy similar a la serie de televisión, solo que en esta se aprovechan de los recursos que una serie animada puede ofrecer y vemos a una sociedad simia más avanzada que en las películas anteriores, aquí los simios tienen vehículos, televisión, medios de comunicación, transporte e investigación mas avanzados, entre otros muchos artilugios tecnológicos.
Repiten personajes clave como Urko y el Dr. Zaius, pero también aquí tenemos a Zira y Cornelius quienes (como no) ayudan a los astronautas a escapar y a los demás humanos a establecerse en un solitario paraje lejos del peligro que representa el General Urko. También aquí repiten los personajes de Nova y Brent, siendo este ultimo alterado ahora con más edad y establecido desde hace años en dicho planeta. Otras diferencias con la serie anterior o las películas radica en criaturas mutantes que aparecen aquí, como un gorila gigante que vive en las montañas y una serpiente voladora. Existen también razas alternas como una sociedad de monjes tibetanos simios que viven en las montañas y ayudan a los humanos en un par de episodios. En la serie el Dr. Zaius se muestra más benevolente que en las películas o serie anteriores siendo esta una diferencia notable. La serie como en las de su época, tiene muchas limitaciones en cuanto al desarrollo de la acción, hay muchos planos animados repetidos y la animación a veces solo se limita a los ojos y labios y a leves movimientos de los personajes. Los guiones en la mayoría de los casos suelen extender mucho ciertos momentos en aras de lo limitado de la animación y deja muchos cabos sueltos entre un capitulo y otro.
Sin embargo, los fondos y sobre todo las escenas que muestran la ciudad simia son de una calidad extraordinaria, siendo este un punto alto en su apreciación. Tuvo una suerte similar a la serie de acción, siendo cancelada después de 13 episodios.

El Remake

Durante años hubo muchos rumores acerca de un remake del planeta de los simios. Numerosos directores y actores fueron nombrados para realizar dicha cinta, entre los cuales estuvieron Oliver Stone y James Cameron quien iba a realizarla con Arnold Schwarzenegger como protagonista, antes de que se cayera el proyecto.
En el 2000 se confirmo que se realizaría dicho remake con Tim Burton (director de “Batman”, “Beetlejuice” y “Ed Wood”) encargándose de la misma. Después de muchos tropiezos y dificultades del director con el estudio, en 2001 se estreno dicho remake (o “reinvención” según diría Burton) con criticas en su mayoría negativas culpando a Burton de no poder transmitir ni su estilo personal de hacer cine, ni de capturar la esencia de las películas anteriores. Sin embargo, la película ofrece momentos ricos en espectacularidad, como la cacería de humanos en la selva (no igual que la original pero si muy buena) la llegada a la ciudad simio o el final, el cual se ha prestado a cientos de interpretaciones desde su estreno.
En el aspecto técnico, es evidente que estamos frente a la película de los simios mejore hecha hasta ahora. Los maquillajes realizados por Rick Baker (múltiple ganador del oscar) son espectaculares y se diferencian en mucho de los originales, proporcionándoles a los actores mayor libertad para multiples expresiones faciales. Las escenas de acción están muy bien logradas y los efectos especiales son un punto alto en esta película. Las actuaciones también son para resaltar, pero sólo por parte de los actores que interpretan a los simios.
Tim Roth como el general Thade es quien mas se destaca entre la fauna simia, logrando que la locura de su personaje se transmita en cada escena en la que participa y quien es el detonante para que la trama llegue a su máxima acción. Hay cameos de actores de la primera película como Linda Harrison quien interpretaba a Nova, aquí la vemos como una humana a quien capturan los simios y se resiste a su cautiverio. Pero sin duda el cameo más interesante viene del lado de Charlton Heston, quien interpreta a Zaius, el padre del chimpancé Thade. En su lecho de muerte, Zaius le confiesa a Thade que los humanos son quienes los pusieron en ese planeta y que de no detenerlos, vendrían muchos más con armas que aniquilarían a todos los simios del planeta, para luego morir gritando las mismas palabras de maldición con que termina la primera película.
Pese a la calidad técnica de la cinta, muchos fans de la saga original encuentran esta nueva versión sin ningún valor comparandola a las otras, principalmente en su argumento. En este remake, los humanos son inteligentes, hablan pero por alguna razón que no se explica en la trama, no se enfrentan a los simios. También los múltiples saltos de tiempo que se realizan en dicha película confundieron a mucha gente, ya que al final se entendió muy poco de que y cuando sucedieron los hechos cronológicamente hablando.Un intento fallido de una película que pudo ser mucho más.

Libro vs. Películas

Si se analiza en frió y se comparan las tramas de las películas con la historia plasmada en el libro, las diferencias entre ambos son enormes aunque la esencia sea la misma.
Las diferencias de los personajes entre el libro y las películas son muchas. En el libro el protagonista es un periodista francés llamado Ulysse Mérou, quien se embarca en un viaje interestelar solo por el placer de la aventura. El líder de dicha expedición es el profesor Antelle, quien comparte con el personaje de Taylor su desprecio hacia la raza humana, y quien pronuncia la frase “tiene que haber algo mejor que el hombre en algún lugar” que Taylor dice en la primera cinta. Los personajes simios salvo pequeñas diferencias se conservan igual a los de las cintas. Zira es igualmente una científico notable y es quien descubre la habilidad de Ulysse para razonar y comunicarse y con quien Ulysse logra mayor afinidad a tal punto que en un momento de la novela se siente la atracción entre ellos dos (cosa que el remake de Burton si rescato). Cornelius es aquí igual que en las películas un arqueólogo e historiador, quien al principio se fía menos de la inteligencia de Ulysse que en las películas, se muestra también mas cínico y menos apegado a los humanos que en las cintas (sobre todo cuando muestra a Ulysse los “avances” científicos en experimentos cerebrales en humanos) y al final muestra celos del “humano parlante” ayudando a que se vaya no solo por su salvación, sino para rescatar su romance con Zira. Nova es mostrada en el libro mucho mas salvaje que en las películas, y su amor por Ulysse la lleva a ser mucho más territorial comportándose como un animal salvaje. El Dr. Zaius es mostrado aquí mucho más cínico y escéptico que en las cintas, porfiado hasta la medula, intenta por todos los medios no de destruir a Ulysse, sino de mostrarlo solo como un humano listo que solo hace trucos y no como un ser inteligente para así corroborar su teoría. A diferencia de las películas, en el libro no hay ningún personaje gorila que destaque, aunque estos son nombrados al igual que en las cintas, como la raza violenta y fuerte de los simios.
En cuanto a trama las diferencias son algo mayores. En el libro el planeta de los simios no es la tierra, sino un planeta que gira alrededor de la estrella Betelgeuse, al que los viajeros de la tierra llaman Soror. Los humanos son salvajes y van desnudos, además de ser mas irracionales y violentos que en las películas. La escena de la cacería esta mucho mejor narrada en las películas (sobre todo la original de 1968) que en el libro. Lo simios en el libro hablan en su propio lenguaje y no en ingles como en las películas (de hecho, Zira aprende a hablar francés con Ulysse como maestro, ya que es mas fácil para ella aprender dicho idioma que a el aprender el de los simios), poseen tecnología similar a la de la época actual, con automóviles, aviones y tecnología que la raza simia de la película no posee. Cuando Ulysse revela su condición de ser inteligente, los simios se comportan hacia el como al principio los humanos se comportaron con los simios en Escape…, y al igual que en esta, el nacimiento del hijo de Ulysse con Nova desencadena en los simios un miedo y paranoia que hace que sus vidas corran peligro, siendo casi al final lanzados en un cohete espacial simio para así alcanzar la nave de Ulysse y escapar de nuevo a la tierra, donde al llegar encuentran a la tierra en una época similar a cuando Ulysse y su grupo partieron (a pesar de que por el viaje interestelar hayan pasado unos 700 años terrestres) y ser recibidos por un general gorila (final muy parecido al remake de Burton), por lo cual huyen y así Ulysse, Nova y el hijo de ambos, vagan por el espacio en busca de un planeta donde poder vivir.
Pero la mayor diferencia entre el libro y las películas es la manera en como los simios llegan a apoderarse del planeta. En común tienen el hecho de que los simios fueron tomados como mascotas por los humanos después de que una plaga matara a los perros y gatos, y que al ver que podían aprender rápido tareas varias, fueron tomados como esclavos para ellos, para después conspirar y unirse para tomar ellos el poder. La diferencia radica en que en las películas, los simios toman el planeta de forma violenta y los humanos al verse acorralados lanzan una guerra nuclear que acaba con el planeta arrasando todo y los simios al ser la raza inteligente que sobrevive, logran el poder. En el libro, los simios toman el poder igualmente al no soportar su vida de esclavitud, pero no de forma tan violenta sino sistemáticamente, siendo los humanos una raza tan floja que en lugar de luchar se doblegan fácilmente al dominio de los simios.
En el libro, los simios tienen tecnología, no porque la hayan desarrollado ellos mismos, sino porque simplemente tomaron la que existía y la hicieron suya. Siendo el desarrollo de dichos simios casi nulo en 10 mil años de historia, debido a que en la naturaleza del simio esta el copiar e imitar y no tanto el crear, y es por eso que la tecnología y cultura simia que Ulysse descubre en los libros y arte simios es la misma desde el principio de sus tiempos. Esto se descubre primero en una excavación a unas ruinas antiguas donde encuentran una muñeca parlante humana que exclama “mama” al apretarla (elementos que fueron tomados en la primera película de 1968) y mas tarde corroborados en unos experimentos en humanos, donde con descargas eléctricas, los simios logran hacer que un humano hable y logre contar recuerdos de vidas pasadas que aun quedan en su mente.
Si alguna vez se filmara una versión íntegra del libro como tal, nos encontraríamos con una historia algo más oscura y con momentos realmente espeluznantes y/o espectaculares: los experimentos cerebrales a los humanos, sexo entre humanos en cautiverio, la presentación de Ulysse ante el consejo simio, o la visita que le propinan a la bolsa de valores simia, rica en detalles en el libro, entre muchos otros.

Links IMDB:

Planet of the Apes: http://us.imdb.com/title/tt0063442/

Beneath the Planet of the Apes: http://us.imdb.com/title/tt0065462/

Escape from the Planet of the Apes: http://us.imdb.com/title/tt0067065/

Conquest of the Planet of the Apes: http://us.imdb.com/title/tt0068408/

Battle for the Planet of the Apes: http://us.imdb.com/title/tt0069768/

Planet of the Apes (tv): http://us.imdb.com/title/tt0071033/

Return to the Planet of the Apes: http://us.imdb.com/title/tt0207267/

Planet of the Apes (2001): http://us.imdb.com/title/tt0133152/

Franklin J. Schaffner: http://us.imdb.com/name/nm0769874/

Ted Post: http://us.imdb.com/name/nm0692872/

Don Taylor: http://us.imdb.com/name/nm0852279/

J. Lee Thompson: http://us.imdb.com/name/nm0496746/

Tim Burton: http://us.imdb.com/name/nm0000318/

Charlton Heston: http://us.imdb.com/name/nm0000032/

Roddy McDowall: http://us.imdb.com/name/nm0001522/

Kim Hunter: http://us.imdb.com/name/nm0001375/

Maurice Evans: http://us.imdb.com/name/nm0263052/

James Franciscus: http://us.imdb.com/name/nm0002082/

David Watson: http://us.imdb.com/name/nm0914569/

Tim Roth: http://us.imdb.com/name/nm0000619/

sábado, 17 de septiembre de 2011

La vida en 18 sencillas preguntas…

¿Por qué la vida parece estar hecha de ecuaciones sin solución? ¿Acaso es que no tiene solución y nos empeñamos en pensar que si la tiene o es que acaso se cumple aquello de que la solución más simple es generalmente la correcta? ¿Porque nos empeñamos en ver a la vida como etapas, como metas o como logros y no visualizamos que al dividirla solo la estamos haciendo más y más difícil? ¿Por qué en vez de dividirla no simplemente nos concentramos en vivirla y ya? ¿Son los acontecimientos que nos suceden en la vida un patrón fijo con algún significado real, o simplemente son situaciones inconexas que parecieran estar unidas por un hilo conductor más allá de nuestra capacidad de ver lo que nos rodea? ¿Por qué nuestra percepción de las cosas cambia a medida que pasa el tiempo o nos suceden más y más cosas? ¿Por qué algo que parecía un infierno en un presente, se transforma en algo benigno en un futuro? ¿Por qué casi nunca aprendemos del pasado y casi estamos condenados a repetirlo? ¿Es el optimismo el primer paso para salir de algo que no funciona o no es suficiente y más que pensar hay que actuar? ¿Por qué la honestidad esta tan infravalorada? ¿Por qué los hechos pesan menos que las palabras? ¿Acaso la alegría de hoy es el preámbulo de la tristeza del mañana y viceversa? ¿Por qué el equilibrio entre las cosas que buscamos no siempre es balanceado a las cosas que tenemos? ¿Por qué nos empeñamos en ver solo lo malo sin concéntranos en lo bueno? ¿Por qué mostrar la peor cara si al fin y al cabo el mañana no está escrito y solo uno mismo es el artífice de su propio destino? ¿Por qué Mtv se convirtió en canal de novelas juveniles? ¿Por qué me puse a escribir esto sin cenar si sabía que me iba a dar un hambre atroz? ¿Por qué preguntamos tantas mariqueras?

miércoles, 14 de septiembre de 2011

¿Secuestrado por la derecha? ¿Secuestrado por la izquierda? secuestrado al fin…

Viviendo en un clima político como el que vivimos (extremadamente polarizado), he encontrado que existe muy poco nivel de tolerancia hacia posiciones que no necesariamente caigan directamente en uno de los bandos en pugna. Basta con que uno manifieste cierta conformidad o disconformidad con algún tema que venga de alguno de los dos bandos en cuestión, para que una mayoría (sea de derecha o de izquierda) piense que inmediatamente uno aprobara de forma automática absolutamente todo lo que hagan, digan y piensen los líderes de ambas corrientes.
Lo digo por mi caso, aunque vote por Chavez en las elecciones de 1998 (un muy lejano 1998 si es que debo decir) lamentablemente desde entonces mi opinión es que muy lejos de mejorar el país, la política y muy en general la vida de quienes vivimos en este país ha ido en franca desmejora, pero aunque tenga mis ideas claras acerca del gobierno no soy de aquellos que critica y despotrica de todo aquello que venga de ellos, llegando incluso a reconocer y aplaudir las veces en las que han realizado acciones que en mi opinión contribuyan a una mejora (no han sido muchos los casos pero si los hay). Más allá de esa opinión, veo en la otra esquina de este ring de boxeo a una política de oposición que ha venido evolucionando en mejora pero que cojea en muchos aspectos aun. En ambas tendencias hay un interés claro de querer descalificar toda acción y palabra del otro bando, pareciendo incapaces de reconocer logros y metas en el lado contrario (siendo esto mas notorio y rancio en el gobierno) y sin aparentes signos de que eso cambie en el corto y mediano plazo.
Sé que no soy el único que piensa de esa forma, tengo varios amigos simpatizantes en el proyecto chavista que son tan críticos que a veces pudiéramos pensar que mienten o exageran cuando se proclaman afectos al gobierno.
Todo esto me llega a la mente, cuando estamos con fecha fijada para las elecciones presidenciales. Evidentemente mi voto no será para Chávez por lo menos en unas cuantas vidas más, pero que hay del otro lado del tarjetón? Estaría dispuesto a votar si el candidato de la unidad resulte ser los que para mí han mostrado mayor capacidad de liderazgo y gerencia (Pérez y Radonski), ¿pero y si el candidato resulta ser el (en mi opinión) pesado de Leopoldo López? ¿Y si resulta ser María Corina Machado? (una mujer que en mi opinión representa lo peor de la política opositora) y ni hablar de dinosaurios políticos inservibles como Ledezma o Medina. Del lado contrario sé que no hay mucho que conjeturar, esa gente votara por Chávez porque simplemente no hay otra opción.
Lamentablemente los extremistas son quienes dirigen el juego político hoy en día en Venezuela, si esto será temporal o permanente es algo que aun está por verse. Solo espero que la lógica, el raciocinio, la tolerancia y demás valores muy alejados del extremismo se impongan, y podamos algún dia poder decir que superamos la adolescencia política sin causar un daño permanente.

domingo, 4 de septiembre de 2011

La vida por etapas o las etapas de una vida

La vida puede ser dividida de muchas maneras, hay quienes ven la vida a través del tiempo (la mayoría), hay otros que la ven desde el sentido filosófico o religioso y hay algunos (porque me cuento también) que la vemos por etapas vividas y/o superadas.
Dicho enfoque no tiene que ser meramente rígido al cumplirse, tampoco debe seguirse un orden especifico en lo que a su cumplimiento se refiere (aunque las etapas de nacer y morir por lógica si tienen que ser primera y última por razones obvias) y hay que saber cuándo una etapa ya fue superada, no solo para no repetirla sino para analizar en retrospectiva que se hizo y que no y luego aprender de ello.
Cuando sabemos que una de esas etapas fuertes está por llegar, generalmente percibimos en nosotros un sinfín de sensaciones que van desde la expectativa hasta el miedo al fracaso. Es natural y hasta necesario que esto ocurra de esta forma, puesto que un exagerado condicionamiento al fracaso o al triunfo solo llevara al primero. Debe entonces tener uno tener los pies sobre la tierra mientras se trata de alcanzar el cielo, eso es (en mi opinión) uno de los secretos del éxito.
Está por llegar para quien esto escribe, una de esas etapas cumbres, de esas que lo definen a uno y que pueden llegar a cambiarlo radicalmente. Para algunas personas dicha etapa viene un poco desfasada, para otras es algo innecesaria y que solo una mayor tendencia a la tolerancia harían que desista de ella y este más tranquilo. Para mí no, creo que cuando uno asume un cambio en la vida lejos de presentarlo como un mal necesario deberíamos pensar más en los beneficios que nos traerá dicho cambio. Si, nadie puede ver el futuro y nadie puede saber si lo que estamos decidiendo terminara por beneficiarnos o perjudicarnos, pero a ciencia cierta, ¿no se trata de eso la vida en si misma? ¿De correr riesgos y de sortear lo malo que pudiera presentarse en contra de alcanzar dichos objetivos?

viernes, 2 de septiembre de 2011

Las maldiciones como desestresante natural o de como un “maldita sea” sirve más que la meditación zen

Hay mucho de nuestra individualidad que no es entendida por los demás, que esto sea relevante o no para nosotros ya es problema de cada quien. Uno de los problemas de dichas individualidades es cuando estas chocan con las creencias, conceptos y las mismas individualidades de otras personas, creando en algunos casos fricciones que pueden desaparecer con una corta y sincera conversación explicativa.
Todo esto lo escribo porque tengo una manía algo rara cuando el stress llega a un límite casi insostenible: me pongo a maldecir. Ya sea que lo haga en voz alta, por tweets, por mensajes de texto, por estados del Facebook, maldecir constituye para mí una especie de catarsis del stress, que me hace al menos sentirme mejor por un rato y bajar un poco la intensidad de lo que me agobia en esos momentos. Por supuesto que no todo el mundo lo ve de esa manera y hay gente que al verme así comienza a pensar que estoy molesto con el mundo (no hay mucho de mentira en eso pero no llego hasta allí), que me dará una crisis, un infarto o algo parecido. Otros se van por la onda mística o new-age y comienzan a aleccionarme acerca de las malas energías que estoy atrayendo soltando maldiciones por doquier.
Siempre que me han hecho dichas observaciones he tratado de recibirlas con respeto pero haciendo la corrección de que no es así. Particularmente me resultan más increíbles aquellas que mencionan mis maldiciones como imanes de una supuesta energía negativa. Sé por experiencia propia que las palabras pueden ser muy poderosas en el mal sentido si no se les da una lógica que haga que se entiendan y no se mal interpreten o se transgiversen, pero que no me digan a mí que maldecir va a hacer que me vaya mal en lo que estoy haciendo o que me ira mejor si dejo de hacerlo. Cuando suelto mis maldiciones lo hago para desestresarme y sin ningún otro propósito, mal estaría yo insultando a diestra y siniestra o lanzando puntas como si he visto a mucha gente hacer en esos casos. Si alguien me demuestra con hechos (y recalco la palabra hechos) y estadísticas reales que maldecir perjudica lo que hago, estaré bien contento de cambiar mi actitud y dejar de hacerlo, de lo contrario es simple y sencilla política de respetar lo que piensan los demás.
Y que nadie se asuste, al fin y al cabo mis maldiciones siempre tienen un toque de humor que en todo caso contrarrestarían las “malas vibras” que pudieran dar.
La próxima vez que me veas/leas maldiciendo, ríete conmigo un rato, cuéntame un chiste o tráeme un chocolate o unas gomitas.

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