Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas de mayo, 2013

Warm Bodies: de lo romántico a lo absurdo, de lo plausible a lo ridículo

En una conversación que tuvimos hace ya casi un mes, mi novia y yo comentábamos de Warm Bodies a uno de mis más cercanos amigos y su novia (ella fanática furibunda de Crepúsculo y su saga) diciéndole por según lo que sabíamos de la película que muy seguramente a ella le iba a gustar mucho, a lo que ella respondió con una seriedad que a los demás nos dejó pasmados, que ella no veía real un romance entre una mujer humana y un Zombie, que más real era Crepúsculo por ser con un vampiro. Hago referencia a esta anécdota porque comencé a ver Warm Bodies (o “Memorias de un Zombie adolescente” o “Mi novio es un Zombie” como es conocida en España y Latinoamérica respectivamente) con el mayor de los recelos y la menor de las expectativas, corroborando no solo todas las sospechas que pude haber tenido a la misma sino también siendo testigo de nuevos e inimaginables errores y cagadas para mí. Para nadie debería ser un secreto mi afición a las películas de Zombies (afición que sin sonar hipster vie…

Jely: Padre de lejos

Han pasado ya algo más de 7 meses desde la mudanza de Jely. Decir que mi vida ha dado un vuelco total debido a eso es quedarme corto frente a lo que fue mi vida antes y después de su llegada y lo que es ahora que no está cerca como antes. Existen en la vida acontecimientos que hacen que uno cambie de forma radical, estos suelen venir casi siempre de forma inesperada y solo vemos las consecuencias de los mismos luego de pasado un tiempo. En este caso, si bien no fue algo fortuito ni inesperado (yo sabía que esto venía desde hace casi dos años) jamás pude prever cuanto iba a afectarme a pesar de que quise prepararme mental y anímicamente para cuandollegara el momento no me pegara tanto. Durante los primeros días de su mudanza llamaba a Jely un promedio de 5 veces al día, así fuesen 5 minutos o por razones estúpidas y sin sentido. Cuando logre regalarle un Smartphone la comunicación fue un poco más fluida y sin necesidad de tanta llamadera, pudiéndonos compartir imágenes y notas de voz. …

Comentarios anónimos: el “tira la piedra y esconde la mano” de la era digital

Desde que este blog existe, una de las más ricas características ha sido precisamente la interacción con quienes leen las cosas que escribo. Desde el ya lejano primer post que hice hace ya casi 7 años el leer los comentarios ha sido para mí uno de los motivos para continuar escribiendo acá, tal vez no con la frecuencia de antes pero al menos de vez en cuando dedicándole tiempo a este rincón que no es más que un desahogo para quien esto escribe. Saber quien escribe dichos comentarios es digamos ponerle cara a quien opine en dichos espacios, sé muy bien que cualquiera puede llegar y colocar cualquier “identidad” sin que eso necesariamente sea cierto, pero al menos saber que quien escribió era hombre, mujer, perro o caballo le da al menos a los comentarios un cierto aire de “veracidad” muy débil pero tangible. Pero la otra cara de esto son los llamados “comentarios anónimos”, esos que tanto abundan en el blog y que dan mucha grima leer. No tanto por su contenido (que los hay buenos y ma…